Tratamientos podológicos personalizados en Barcelona
Mejora la salud de tus pies
Cuando el tratamiento conservador no basta, recurro a cirugía para resolver de forma eficaz patologías como juanetes, dedos en garra, hallux rigidus, síndrome de Haglund, espolón calcáneo o neuroma de Morton. Cada caso se valora individualmente y se planifica una intervención segura, personalizada y con seguimiento postoperatorio.
Si sufres de uñas encarnadas, ojos de pollo (helomas) o verrugas resistentes, realizo procedimientos específicos y eficaces para eliminar el dolor y mejorar tu bienestar. Dependiendo del caso, aplico técnicas conservadoras o soluciones más definitivas para evitar que el problema se repita.
A través de herramientas clínicas, analizo tu forma de caminar y de apoyar el pie. Detecto posibles desequilibrios que pueden causar dolor o afectar a otras zonas como rodillas, caderas o espalda. Con los resultados, propongo medidas correctivas como plantillas personalizadas si el caso lo requiere.
La ecografía me permite observar en tiempo real el estado de músculos, ligamentos, tendones o bursas del pie. Es una herramienta clave para el diagnóstico temprano de patologías inflamatorias, degenerativas o traumáticas, lo que facilita tratamientos más rápidos y eficaces.
Trato afecciones frecuentes como durezas, callosidades, hongos, papilomas, infecciones, grietas o alteraciones en las uñas. También realizo quiropodias para el mantenimiento rutinario del pie: corte correcto de uñas, eliminación de durezas y revisión general para prevenir complicaciones. Además, adapto ortesis de silicona para aliviar rozaduras o deformidades.
La diabetes puede afectar gravemente la salud del pie. Ofrezco un seguimiento integral que incluye exploraciones periódicas, control de la sensibilidad, cuidados avanzados y curas especializadas para evitar complicaciones como úlceras o infecciones graves. El objetivo es prevenir, tratar y conservar la funcionalidad del pie a largo plazo.
Aplico terapias físicas como neuromodulación, TENS, radiofrecuencia, diatermia y vendaje neuromuscular para tratar dolencias del pie y su impacto en otras áreas del cuerpo. Estos tratamientos estimulan la recuperación, reducen la inflamación y mejoran el movimiento sin necesidad de cirugía.